Ariel y Florence, la historia que atraviesa los corazones y las fronteras del mundo

Hace un par de semanas conocimos la historia de Ariel y Florence. Ariel es un joven argentino que fue secuestrado, y Florence su ángel peruano que por estos días cambio el destino de este muchacho que reside en la provincia de Buenos Aires.

Ariel fue secuestrado por una mujer trans que en ese momento era amiga de la mamá del joven. Aprovechando los problemas mentales que padece la mamá de Ariel, y luego de haber adquirido su confianza, esta mujer trans secuestra a Ariel y se lo lleva a otra zona de Buenos Aires, en Constitución, cortándole todo tipo de vínculo con su entorno familiar y de amigos.

Los años pasaron y la secuestradora de origen peruano que vivía en Argentina ejerciendo la prostitución, vuelve a su país llevándose al joven argentino con ella. Al tiempo esta mujer fallece, y Ariel queda en situación de calle.

Ayer, en el programa Pabellón Psiquiátrico, pudimos hablar con Florence, su ángel guardián que apareció un día en la vida de este argentino, se interesó por él y hoy nos cuenta esta historia.

“Un día saliendo de una reunión de trabajo en Lima, se acercó, vino caminando y se puso a unos metros delante mío. Lo vi abandonado, sucio, con brea sobre la piel y muy delgado. Fue una tarde de un 11 de Junio, Junio en Lima es un mes muy frío. Entonces yo que estaba muy abrigada y estaba muerta de frío, inmediatamente pensé en él. Pensé que no puedo seguir mi camino y dejarlo ahí abandonado. Decidí acercarme y ver si podía entablar una comunicación. Gracias a Dios me respondió”, nos cuenta Florence a través de una telefónica.

“Primero le dije hola porque quería ver su reacción. Sin levantar la carita, porque él estaba sacándose los zapatos, me respondió el hola”.

Ariel padece una especie de retardo madurativo que tiene un diagnostico psiquiátrico, pero todavía necesita uno más preciso por un profesional aquí en Argentina. “Es como un niño. El retraso madurativo es a partir de su desaparición porque de niño era normal, lindo, dócil y muy inteligente, era el número uno en su clase; según lo que me han contado”, afirma Florence.

Ariel desapareció de su hogar quince años estando en Buenos Aires. Al principio estuvo en el cuarto de un hotel. Ante aparentemente la mujer trans iba a la casa de Ariel, ya que le llevaba cosas a la mamá y colaboraba con una familia cuya madre no se encontraba (y no se encuentra) en condiciones mentales de administrar un hogar. Según parece, en numerosas ocasiones la mujer trans se lo llevaba a comer o a pasear y aparentemente ahí lo habría secuestrado.

La mamá de Ariel, madre de otros tres hijos de padres diferentes, en ocasiones recobra la lucidez. En uno de esos momentos de conciencia que no vio a su hijo, fue cuando se dirigió, sola, a hacer la denuncia por secuestro. “Nunca existió un ser humano alrededor de esta señora que se preocupe hasta el día de hoy de llevarla a un psiquiatra y hacerle un tratamiento. Ella tiene mamá viva y hermanos y tampoco ellos se acercaron”, agrega Florence.

Mientras tanto en Lima, Florence logra que el consulado traiga a Buenos Aires a Ariel. “No fue nada fácil. Fue después de mucha pelea obviamente. Me ayudaron muchísimo a solucionar este tema las redes sociales porque Argentina entera se levantó porque decían que no puede ser todos los impedimentos, a tal punto que la embajada de Argentina cerró la página para Perú y Argentina. Entonces la gente se alborotó más y desde otros países como Estados Unidos, Ecuador, Canadá, Australia y Bélgica empezaron a meterse en la página. La Embajada al ver esto emitió un comunicado larguísimo casi cerca de la medianoche”, agrega.

Gracias a esto Ariel es atendido pero también ocultado y no querían brindar información del lugar en el cual permanecía internado. Es así que nuevamente las redes toman protagonismo con el hashtag “#DondeEstaAriel” que le permitió a Florence ubicarlo.

El joven llegó al país a través del consulado y es la cancillería la que se hizo cargo y quien coordinó con el hospital de Ezeiza para que una ambulancia estuviese en la pista de aterrizaje para realizar el traslado del argentino. “Lo derivaron a un hospital, lo cual fue caótico y tuve que llevármelo al hospedaje que el grupo ‘Los Ángeles de Ariel’ (creado por ella en la red social Facebook) ya había reservado. Llegó en estado deplorable física y mentalmente y sin documentos”, expresa enfática.  Florence junto a todos los ángeles de Ariel gestionaron la documentación del joven. “Hoy me enteré que con una llamada de cancillería el Ministerio de Desarrollo se haría cargo íntegramente de todas las necesidades de Ariel”, pero esto no ocurrió todavía y el grupo que empezó en Facebook pudo conseguir en una institución donde se encuentran personas indocumentadas.

Pero en este camino a una mejor vida para Ariel no todas son buenas noticias. “Hoy que ha reaparecido Ariel, hay una persona que quiere sacar información, es un señor que estuvo preso en Buenos Aires y ha acosado niños y engaña a la mamá de Ariel y a su entorno. Este señor es muy conocido en Argentina y estuvo al menos quince años preso. Este señor tiene una brinda una especie de servicios que incluyen actividades para niños entonces cualquier mamá que no sabe puede inscribir al hijo en esta especie de escuelas” afirma preocupada Florence.

Ariel estuvo con una de las señoras que pertenece al grupo “Los Ángeles de Ariel”, quien pudo alojarlo en su casa, pero el joven realizó travesuras y necesitan de una niñera que lo cuide. “Hoy está mucho mejor y se lo ve mucho más contento y se quiere quedar en Argentina. Me llamaron la atención varias cosas: los argentinos son maravillosos en cuanto a sensibilidad con sus compatriotas porque te juro que la cantidad de agradecimientos y bendiciones que he recibido es impresionante. Por otro lado, creí que Argentina era un país más desarrollado, me llamó la atención ver gente en situación de calle como algo normal, vi familias en las calles aquí en Buenos Aires. Otra cosa es la burocracia que hay que realizar para obtener un documento o una partida de nacimiento. Estaba desesperada porque para todo necesitaba los papeles” cuenta Florence y cierra la entrevista emocionada. “No lo voy a soltar nunca más a Ariel, Ariel nos tiene para toda la vida, para siempre”.