El tango se presentó a media luz en Tucumán

Un trío que nació en Córdoba y recorre el mundo, se presentó en nuestra provincia y habló con el programa Pabellón Psiquiátrico en una entrevista exclusiva para Rock & Pop Tucumán.

El pasado fin de semana se presentó Milonga Sin Corte en Tucumán. La banda que integran Verónica Bie (voz), Juan Bonetto (Guitarra) y Benjamín Juarez (violín), brindó un show íntimo, ajustado, sin fisuras y con momentos destacados que despertaron el aplauso y la aceptación de los presentes.

La banda que cosecha adeptos en todo el mundo, nos cuenta un poco como es sacarle la corbata al tango para re significarlo y plasmar esa idea en un proyecto que lleva un tiempo corto en los escenarios (con este formato de trío), pero que aparenta un futuro prometedor.

¿Qué les pasó al venir por primera vez a Tucumán?

Bie: – Conocimos mucha gente copada, es la primera vez que veníamos y bueno es la tierra del violinista de la banda, asi que tiene ese plus de venir a conocer parte de él.

Juarez: – Había que venir a los pagos y nos quedaba esa deuda. Nosotros en Córdoba estamos cultivando un caldo tanguero del cual nos enorgullecemos y había que venir a compartirlo acá al norte.

¿Cómo les llega el tango?

Bie: – El tango me llega cuando era chiquita pero no le di bola, hasta más grande. Lo escuchaba mi viejo, llega por eso. Justo hicimos “A media luz”, uno de los tangos que le gustaba a él. Llega de chica y yo lo ignoro hasta hace unos ocho o nueve años en donde me lo empecé a tomar en serio. Es como que él me tomó a mí, yo no tenía pensado esto, el vino y me chocó, me cacheteó.

Bonetto: – Particularmente me ha pasado mucho, yo lo he hablado con Vero y con Benja, y es que el tango te llega en un momento de la vida, no es que lo buscas, aparece de la nada, viene y te abraza y te lleva. En mi casa no se escuchaba mucho tango, no tengo recuerdos en la cajita de los recuerdos que mis viejos escuchen tango. Pero si de grande vino un familiar mío que estaba radicado en Europa y me propuso tocar con él tangos y ahí apareció el tango y descubrí que a mi mamá le gustaba, descubrí que mi abuelo era cantante de tango, a él no lo conocí porque falleció cuando mi papá era chico y mi otro abuelo, que tampoco lo conocí, era fanático de Gardel. El tango siempre estuvo latente, entró por la ventana y se quedó de nuevo en la familia. Soy más de la escuela del folclore y del rock pero encontré en el tango el lugar en el que puedo hacer el nexo entre todos esos estilos.

Juarez: Me llega también por un abuelo, que escuchaba tango todos los días, era como un ruido de fondo y como dice Vero está ahí inconsciente. Aparece y no le das importancia porque tenemos una edad que por ahí no nos permite hacer una maduración y realmente saber que significa o por gustos musicales o etapas de la vida en la que no le das mucha bola pero en algún momento te da un hachazo. Y llegó más o menos cuando me fui a Córdoba, estudiando muchos otros géneros. Ahí me empiezo a dar cuenta con ayuda de Milonga… que el tango era para mí. Antes había sacado tangos, de hecho se los había tocado a mi abuelo y me acuerdo de su cara, de su expresión, de lo que le hacía sentir. Y en algún punto a mí me llegaba, pero por sus sentimientos, no por lo que el tango me estaba diciendo. Y después uno cae tarde porque es así, es un género que lamentablemente lo viene disfrutando la gente más grande y es lo que nosotros tratamos de hacer, que la juventud empiece a entrar en el tango, que ya no haya que acudir a lo conservador, lo tradicionalista o los grandes clásicos, sino que empecemos a tener otra vía, más joven y acorde a las épocas. Fue en Córdoba que empecé a darme cuenta cuanto el tango a uno lo representa, tanto desde las letras como lo artístico, desde lo nacional que uno porta de su país.

Nosotros viajamos este año en julio estuvimos allá en Europa y ahí uno se da cuenta de lo que significa la tradición, la cultura y el arte de su país, mucho más que aquí donde uno está inmerso en el folclore, el rock nacional. De pronto llegas a un lugar donde no se toca ni se escucha nada de eso y devoluciones de gente de Japón, Turquía, Alemania, Francia, Croacia, que les encanta el tango o el folclore y vos no podes creer que les encante tanto o más que a vos, eso es muy fuerte y uno se viene cargado de esta energía para tirarla acá y que pase cualquier cosa.

¿Qué más me pueden contar de la experiencia en la gira europea?

Juarez: Estuvimos por Francia, España, Polonia, República Checa, Alemania y Bélgica. En Francia y Bélgica recibimos una respuesta de la gente muy copada, hubo lugares como Nantes, Bruselas o Valladolid que nos recibieron muchos argentinos. Realmente fue muy gratificante la emoción de la gente, la predisposición, la escucha, la atención, realmente era muy zarpada.

Bie: – Ellos están acostumbrados a que vaya tango a Europa, nosotros no inventamos la pólvora, y seguirá existiendo. Yo creo que lo que pasó con esto de la Milonga fue que vieron eso de lo verdadero, de no tener ninguna etiqueta, de no venir desde cosas tan académicas. Nosotros fuimos a representar lo que para nosotros es el tango, y dentro de eso incluir el barrio, el barro, el lenguaje, la impronta, todo ese combo cuando vos a la gente le mostrás eso, algo que a vos te sale naturalmente, me entendes?, a nosotros eso también nos sorprendió. De hecho al principio pretendía ser políticamente correcta al hacer un tango porque seguramente lo conocían y eso me duro una semana porque después me di cuenta que no iba por ahí, no es que quería convencerlos desde ahí pero en mi primera vez que viajo no sabía cómo encarar la situación, nadie te explica cómo decir las cosas en un escenario. Solo sé que siendo nosotros nos fue bien.

 ¿En este viaje se re significa un poco esto de “volver al sur”?

Bie: – Claro, a la gente le afectaba mucho. Encima Piazzolla tiene esa armonía que te quiebra a la mitad pero este tema para los argentinos que estaban allá era fuerte, era fuerte para nosotros por eso lo elegimos. La gente se emocionaba y venia y te agradecía con todo lo que podía darte: un abrazo, un beso, te compraban un disco, eso que queden así como conmovidos, eso para uno que está haciendo música o cualquier artista, ahí está la ganancia de todo, si vos podes llegar a eso, hiciste las cosas bien.

Me hablaban de Córdoba, ¿cómo es la movida allá?

Bie: – Resurgieron un montón de bandas y por suerte se apuesta al tango. También el contexto social que estamos pasando hace que nos acerquemos al tango porque volvemos a cantar como hoy que hablábamos de cambalache y de otras cosas que vuelven a ser actuales, por ahí ayuda ese plus. Ni hablar de que hay muchos compositores contemporáneos ahora que están escribiendo y haciendo muy buenas letras y contando más nuestras historias sin ir a faroles y épocas de antaño contando lo que está pasando ahora y no deja de ser tango. Lo que yo rescato es que sea en Córdoba que no es una cuna tanguera. Por suerte se produce esta ebullición y vemos que gente joven se está animando, a veces un poco porque te llega por familia como dice Juan, pero en un punto todo te llega, porque a nosotros nos pasa que venimos de otros estilos, te llega porque en realidad siempre estuvo, entendes? El tango siempre existió, bah desde el 1900 y pico pero nos llega a nosotros porque es parte de nuestra historia, de nuestra música. Quizás cuando éramos chicos la radio nos tapaba con otra música y el tango no se escuchaba. Éramos adolescentes en los noventa o en los ochenta, yo que soy la más veterana, no se escuchaba el tango en la radio.

Me decís esto de lo difícil de llevar el tango siendo cordobés, ¿existe algún tipo de prejuicio para con ustedes?

Bie: – Por suerte, no. Creo que si existe va cambiando durante la noche, tenemos la suerte de que a la gente le va gustando, al principio te miran (risas).

Bonetto: – No entienden mucho al principio (risas).

Juarez: – Prejuicio siempre hay. Hay gente que “nooo, a mi me gusta el tango viejo, el conservador, a mí me gusta Gardel o a mi no me gusta el tango”, también los bailarines tienen cierto prejuicio, prefieren un disco, un dj a unos músicos que te estén tocando en vivo, pero como dice Vero, en el transcurso de la noche nosotros los vamos convenciendo de que el tango orgánico y en vivo y de la mano de gente que realmente no lo hace desde lo virtuoso y académico y que nosotros venimos a representar las raíces mas tradicionales del tango, no, sino desde el gusto por hacerlo, de aprender a hacerlo y de la pasión que nos genera. Yo creo que el ser genuino en lo que uno da es lo màs verdadero que uno puede hacer porque uno puede tener mil músicos, mil orquestas y toda la formación pero si estas tocando algo sin alma no tiene sentido. Eso es lo que queremos transmitir que por màs que tengas siete años u ochenta, de que seas de izquierda o de derecha, el tango te avasalla, va màs alla de la religión, el idioma, de la raza, puede cautivarte en cualquier momento.

Bie: – Milonga está desde 2012 y fue variando la formación, eramos tres guitarras, quisimos hacer de todo. Después nos dimos cuenta, mira ahora esto está sonando como un power trío, nos sentimos re cómodos, lo conocimos a Juan en gira y encontramos esa comodidad de que a veces menos es más. Lo importante es el mensaje.

¿Cuáles son los próximos pasos de la banda: algún disco, presentación?

Bie: – Tenemos algunos temas que hicimos en un estudio pero el disco vendrá cuando tenga que venir, si, la idea es grabar un disco, pero también estamos convencidos que en este camino hay que hacer mucha ruta y quizás hoy no hay un disco en mano pero nosotros insistimos en el trabajo, en ir y llevar el tango de acá para allá que no es tarea fácil y menos siendo cordobés.

Juarez: – Tenemos planeado viajar el año que viene en el 2019 en el verano de Europa, nuevamente pero con un espectáculo nuevo que se llama “Cronología” y es básicamente un recorrido del tango histórico desde el 1900 hasta la actualidad. Esa es la propuesta que queremos llevar en un formato más reducido y cómodo de trío. Probablemente en diciembre vengamos de nuevo. Tenemos una fecha en Frías (Santiago del Estero), asi que seguramente por esa fecha vamos a andar por Tucumán, nos propusieron ir a Belén en Catamarca y fechas en Córdoba.